
Recientemente, en el seno de la cumbre del Open Government Partnership (OGP) en Vitoria Gasteiz el presidente del Gobierno anunció que se hará un nuevo portal de transparencia de la AGE. Se trata de una respuesta a una crisis de confianza en las instituciones españolas en la que el gobierno es una parte especialmente afectada. Así que, siendo la situación de crisis institucional la que es, el anuncio del portal se me antoja, como poco, bastante corto. Es cierto que las declaraciones tuvieron cierta visibilidad.
Sin embargo, a mi me da la sensación de que la comunicación política ha cogido el ciclo de publicidad de Netflix: anunciar lo mismo varias veces. La plataforma de streaming anuncia separadamente la producción, el año de estreno, la temporada, el mes y la fecha. Si la serie es importante, también anuncia el trailer. Así que supongo que tendremos anuncio de la licitación, adjudicación, inicio y presentación del nuevo portal. ¿Qué es lo malo? Que posiblemente sea una medida insuficiente porque, cuando se habla de planes transparencia, lo menos importante son los portales
Un vistazo al portal de transparencia en el IV plan de Gobierno Abierto
El Portal de Transparencia de la AGE ha ido lógicamente vinculado a los planes de Gobierno Abierto. Nació con el II, creció con el III y con el IV vivió un importante lavado de cara.En los objetivos para el IV plan (página 70 y siguientes) se señalan:

- Mejorar la visualización, especialmente de los contenidos económico financieros. Haciendo una vista rápida encontramos un apartado que, en términos reales redirige a las páginas de los organismos responsables (IGAE, Ministerio de Hacienda, etc). con un resultado de visualización, como mucho, discutible. Podemos decir que el espacio está, pero desde luego no es la idea de visualización esperable, entre otras cosas porque parece salir del control del portal.
- Preguntas frecuentes y mapas de contenido. El tema de preguntas frecuentes siempre tiene complejidad. En primer lugar, porque lo lógico es que estén en el sitio donde surge la duda, pero, por otro lado, es bueno tener un espacio apuntado e identificable llamado preguntas frecuentes donde ir. De esta manera, está bien, por ejemplo, esta aclaración sobre qué casos son de derecho de acceso, pero echo en falta un apartado específico, por lo que uno se queda en «Más información» y a esperar. También hay una sección de preguntas frecuentes de la sede, que me parece un poco artificiosa y aislada. Por otro lado, el mapa de contenidos por secciones convive con otro por la estructura de la ley 19/2013, lo que permite ciertamente usar dos «rastros» diferentes según el público que lo use.
- Rendición de cuentas. No he encontrado la sección, simple y llanamente. Si hay una sección que lleva al de rendición de cuentas que lleva el Tribunal de Cuentas en su sentido más literal. Es cierto que podría buscar, pero el hecho de que el buscador esté centrado solo en contenido hace que sea necesario afinar los nombres de las secciones, porque no hay recursos para encontrar. Lamentablemente no parece haber (o no he encontrado) un sitio que recoja el cumplimiento de planes de especial relevancia.
- Evaluación continua. No encuentro información al respecto. Existe el clásico apartado del portal en cifras, que sigue dependiendo de PDFs y un vídeo que no parece el formato más interactivo. Navegando (por Google) encuentras que es un estudio estadístico de uso, lo que siendo útil (qué voy a decir yo) no es suficiente.
¿Qué pudo ir mal en el IV Plan de Gobierno Abierto?
La primera cuestión es que el plan considera en su evaluación las actividades como realizadas. Esto es cierto, se han llevado a cabo con mayor o menor intensidad o éxito. Esto sin embargo indica algunos fallos
- Falta de resultaos efectivos. Compromisos como la visualización económica, la rendición de cuentas o las faqs, en caso de estar, no aparecen.
- Falta de contenido real. El principal elemento a culpar es la falta de contenido: si en la web el contenido es el rey, en el portal de transparencia lo es más. El portal carece de contenidos efectivos para cumplir sus objetivos
- Falta de impulso. El problema es que el portal es un portal. Difícilmente va a poder gestionar a otros departamentos como la IGAE para facilitar la visualización de la ejecución presupuestaria. Más complicado me parece exigir a los ministerios un informe (por no decir datos) de rendición de cuentas.
- Falta de visión. La parte instrumental del portal (el sitio donde pongo las cosas) predomina sobre su función de liderazgo (cómo quiero enseñar todas las cosas). Esto es lógico si el portal es observado como un añadido lateral y no como la parte visible de un cambio profundo.
Los objetivos del V Plan de Gobierno Abierto
El recientemente aprobado V Plan incluye el tan traido nuevo portal de transparencia (página 76) que debería afianzar la confianza ciudadana. Este propone cosas que pueden resultar parecidas
- Mejorar la estructura del portal. Ya hemos tenido este mismo tema en el plan anterior, lo que no quita que sea necesario. En una cosa tan ridícula como este blog he cambiado la estructura de temas varias veces en 10 años. Es algo inevitable a raíz de análisis. Me preocupa, eso sí, que sea un objetivo en sí mismo, dado que es algo instrumental. Uno mejora la estructura para que la gente encuentre cosas. En este caso se plantea una orientación a los derecho de la ciudadanía, lo que puede tener éxito (o no), pero vale la pena probarlo. En todo caso, hay que considerar que entre los buscadores y la inevitable IA, los menús y estructuras de contenido son cada vez menos importantes o, mejor dicho, son importantes para los robots de contenido.
- Mejorar el acceso a la información. Esto incluye varias acciones
- Aumentar el contenido tanto con más fuentes como consolidando y publicando preguntas frecuentes del derecho de acceso. Esta segunda práctica es común en portales autonómicos, aunque quizá una capa de curación (ordenar articular el contenido) sea más efectivo. En cuanto a aumentar las fuentes, me parece que si ahora la gobernanza de publicación es complicada, más fuentes aumentará esa complejidad. Eso no es óbice para hacerlo, pero hay que tenerlo en cuenta
- Incluir visibilidad relacionada con la plenitud del ciclo presupuestario. Visto el magro resultado del IV plan en esta materia, el objetivo me parece poco alcanzable. No se ha consolidado prácticas comunes en otras organizaciones, eso sí, con presupuestos menos complejos, pero desde luego, no parece haber herramientas visuales sobre las que crecer al ciclo presupuestario integral.
- Creación de un registro de procedimientos que emplean IA y Actualizaciones Administrativas Automatizadas. Realmente se plantea la viabilidad, adecuación y compatibilidad con el que debe tener la UE derivado de la Ley de IA.
- Afianzar el cumplimiento de las obligaciones de publicación activa, especialmente de relevancia jurídica. Esto realmente me descoloca, porque no sé si el objetivo es cumplir la información activa (que es un mandato legal) o si se quiere superar. Quisiera pensar que es lo segundo, pero estoy bastante seguro de que es lo primero y refleja el problema real del portal, y es que su capacidad de obligar a cumplir a diferentes unidades es muy limitada. A veces, desde fuera, parece que en el juego entre palo y zanahora, optan por la opción que les queda, que es la súplica.
Podemos ver que, si bien hay cierta reestructuración de contenidos, hay una marcada continuidad respecto al IV Plan, lo que es ciertamente significativo.
Lo más importante para que funcionen los portales de transparencia.
Lo cierto es que los portales de transparencia son la piedra angular del sistema de transparencia español. Sin embargo, son piedras angulares sustentadas que más bien se encuentran en la cima de la pirámide. Para que un portal funcione, es necesario:
- Centrarse en el contenido y no en el portal. El portal, la estructura y la visualización dependen de que haya contenido, que sea actual, que esté articulado y que sea operable. Personalmente, empezaría cualquier plan de mejora con el compromiso de tener todo el contenido, ampliar el más solicitado, y corregir desviaciones.
- Obligar, con consecuencias, al cumplimiento de la transparencia activa. Sabemos que la transparencia en España ha funcionado solo en sitios con un control muy estricto y cercano (difícil en una administración como la AGE), o con un liderazgo muy fuerte. En estos casos (lo que en su día llame anoigocratas) tienen gran impacto pero limitado a su ámbito de influencia, lo que tampoco parece posible generalizarse en la AGE. De esta manera, o se impulsa un sistema de control y sanción para un mínimo nivel de cumplimiento, o la cobertura será irregular. Se que puede sonar extremo, pero tener un panel de cumplimiento de obligaciones por departamento ministerial y organismo público me parecería un buen incentivo.
- Apuntar a donde está la pastilla. Decía Wayne Gretzky (el Messi del hockey hielo) que el secreto es ir a dónde el puck iba a ir y no donde estaba. En los tiempos de la IA, no plantear un asistente de transparencia como un objetivo, y la articulación de contenido y modelo de datos y documentos para su procesado rápido me parece apostar a un 2029 con un portal atrasado. Lo mismo corresponde al contenido efectivo: buscar ampliar contenido que no esté en las obligaciones actuales para hacerlo extensivo, quizá primero de manera voluntaria y luego obligatoria.
La cuestión es que, a poco que se vean estos objetivos, todos ellos trascienden al portal. Son aspectos vinculados con la ley, con la estrategia de transparencia del gobierno y al liderazgo tecnológico. Es decir, para que el portal sea lo que pretendemos que sea, es necesario empujar fuertemente la transparencia en aspectos normativos y estratégicos que trascienden el papel de la administración. Llevamos más de una década con una ley que se muestra insuficiente en el refuerzo institucional que necesitamos.
El portal de transparencia es como el barco de Teseo, no lo es por cada componente, sino porque debe garantizar la transparencia y afianzar a las instituciones. La transparencia de 2029 (fin del plan) difícilmente va a encajar con un portal con mejoras incrementales desde el creado en 2013. Hay que buscar nuevos contenidos en base a las inquietudes ciudadanas, mecánicas ante los retos organizativos detectados y mecánicas ante las nuevas posibilidades tecnológicas. Así que, lamentablemente, el anuncio que necesitamos no es un nuevo portal de transparencia, sino un nuevo concepto e instrumental para hacerlo operativo.